martes, 22 de septiembre de 2009

Freaks

"Puesto que la economía como ciencia consiste fundamentalmente en un conjunto de herramientas, más que una cuestión de contenido, ningún tema se halla fuera de su alcance" (S. Levitt Freakonomics)

La sorpresa es un regalo en forma de libro electrónico. La sorpresa es hurgar en el libro electrónico (o más bien, en su memoria) y encontrar Freakonomics. Aunque tenía noticia de su existencia, una especie de letargo estival -que de forma inmisericorde se apoderó de mí- posponía su lectura. Encontrarlo en el interior de mi lindo juguetito ha sido una señal. Tal vez de un otoño que asoma con nuevos bríos. Dado que mis alumnos han comenzadocon más que renovadas energías y el tiempo es el recurso escaso par excellence, recurriré al viejo truco del almendruco, también llamado youtube para ir abriendo boca (y de paso oído porque está en inglés). Prometo que este no es el fin de Freakonomics.

2 comentarios:

Andrea dijo...

Buenas noches Begoña,
A pesar de mis visitas anteriores a este ‘’nuestro’’ blog de economía sin haberme atrevido nunca antes a expresar mis opiniones, hoy me decido a dar el paso con esta entrada que, aun estando el video en Inglés y haberlo tenido que ‘’descifrar’’, despierta mi interés por el libro que Steven D. Levitt y Stephen J. Dubner bautizan con el nombre de Freakonomics.
En la charla que J. Dubner ofrece en la Universidad de Fresno, el mismo autor del libro reta a los oyentes a levantar su mano a aquellos que después de utilizar un baño público no lavan sus manos. Pocos de ellos lo hacen, a lo que J.Dubner dice que del resto, muchos mienten.
Afirma el economista que todo depende de las circunstancias o de la forma en la que la pregunta sea realizada. Así pues, en su libro Freakonomics trata de hacer preguntas de forma distinta a como se hacen normalmente.
Las conclusiones se basan en la lógica y los números, dejando de lado la superstición.
Una de sus preguntas dice: ¿Qué resulta más peligroso: una pistola o una piscina? Me he tomado la libertad de leer un breve resumen de esta parte del libro y respecto a esta pregunta, Dubner afirma que tener piscina es más peligroso que tener una pistola en casa porque la piscina ha matado a más personas que las pistolas en casa de sus dueños.
A mi modo de ver, esto no es del todo justo puesto que el autor no analiza cuantas personas que tienen una pistola en casa y la utilizan mueren o no, sólo mira que la tengan nada más, y seguramente que hay más niños que utilizan la piscina que no los que juegan con una pistola. Para ser justo tendría que analizar de todos los niños que usan una pistola cuantos mueren y del mismo número de niños que utilizan la piscina cuantos mueren y para ser aún más justos, tendría que analizar cuántos niños murieron en la piscina por despiste de sus padres o no tener nadie que los vigile e igual con los niños que utilizan un arma.
Lo que el autor deja claro es que, a pesar de que él está contra las armas, a veces exageramos su riesgo porque a nosotros nos parece un riesgo inaceptable.
Y tiene razón, me parece de locos tener una pistola en casa. Pero aparte de eso, es más seguro que tener una piscina. Aunque yo personalmente tendría una piscina si pudiera, pero no una pistola.
Este libro te hace discurrir, ver las cosas de otra posible manera. Acabaré por leerlo Begoña.
Un saludo, Andrea.

Begoña dijo...

Buenas tardes, Andrea:
Me alegro muchísimo de que te hayas decidido por fin a ser parte activa de este foro. Te has estrenado con un tema que no era fácil, entre otras cosas porque el vídeo requería el esfuerzo adicional del inglés.
Has apuntado una cuestión que me interesa muchísimo: ¿la simple colección de datos estadísticos puede llevar a afirmar la relación de causalidad entre dos fenómenos? ¿Es lo mismo causalidad que circunstancias?
Si no se afina en estas cuestiones puede darse el caso de que se cuelen de matute como verdades supuestamente comprobadas en la práctica muchas afirmaciones que no son otra cosa que sofismas. Es un sofisma afirmar que las piscinas matan más que las armas de fuego. Y lo es porque no distingue entre causalidad y circunstancias aciagas.
En cualquier caso, te animo a que leas el libro y escribas una pequeña recensión en este foro. Te aseguro que tendrás tu recompensa...
Saludos:
Begoña