"Depuis que j'ai quitté le Liban pour m'installer en France, que de fois m'a-t-on demandé, avec les meilleures intentions du monde, si je me sentais " plutôt français " ou " plutôt libanais ". Je réponds invariablement : " L'un et l'autre ! " Non par quelque souci d'équilibre ou d'équité, mais parce qu' en répondant différemment, je mentirais. Ce qui fait que je suis moi-même et pas un autre, c'est que je suis ainsi à la lisière de deux pays, de deux ou trois langues, de plusieurs traditions culturelles. C'est cela mon identité ?" Amin Maalouf. Identidades asesinas.
La construcción de uno mismo, de la propia identidad pasa por ser un proceso complejo. En su libro Les Identités meurtrières, Amin Maalouf se dedica con denodado empeño a desmontar las tesis de quienes afirman que la propia identidad es algo dado o heredado merced a la pertenencia a un determinado grupo étnico, nacional o a cualquier criterio segmentador. El breve exordio que introduce esta obra resulta extremadamente clarificador: "Yo he nacido en un país muy pequeño, con veinte comunidades distintas que tenían dificultades para vivir juntas, y aterricé en un continente donde existen más de veinte pueblos diferentes que se han puesto a construir un proyecto común. Esas dos experiencias me hicieron pensar mucho y así surgió esta obra". Las coordenadas espacio-temporales en las que se desarrolla la trayectoria vital del ser humano son cambiantes. Por eso, en su opinión, la construcción de la propia identidad finaliza únicamente con la conclusión de la propia biografía. Pero lo realmente interesante es que esa construcción se parece más a un proceso sumativo que a uno excluyente. Nos definimos más por la suma de nuestras pertenencias que por aquello que no somos.
Pero, ¿podemos elegir los materiales y el diseño de esa construcción personal? Más allá de los corsés no controlables que imponen el aquí y el ahora, Internet brinda al ser humano la posibilidad de crear una segunda identidad: el yo virtual. Y de eso precisamente hablaba en la clase de economía de hoy, al abordar la cuestión de las oportunidades que para el marketing ofrecen las nuevas tecnologías. Como certeramente apunta Martha Karge en este interesante (y breve artículo) "the digital self in cyberspace challenges traditional notions of the self and calls for redefinition of the self when extended into cyberspace". Este "yo virtual" puede sustraerse a las condiciones del aquí y el ahora: habita en un espacio junto con otras identidades digitales y es incorpóreo y, de alguna forma, ha logrado establecer un "yo" distribuido y que opera en muchos mundos a la vez(una suerte de ubicuidad virtual). Como consecuencia el propio concepto de identidad pierde su consistencia para transformarse en algo múltiple, fluido, lo que parafraseando a Bauman podría considerarese como "identidad líquida".
Las consecuencias de todos estos cambios resultan cuando menos inquietantes. Hay quien habla del homo noosferensis. Apasionante, sin duda.
"Un primer curso de economía no permite dominar todos sus intrincados y esotéricos temas, pero puedo decirle basándome en la experiencia de estudiantes de todo el mundo que el mejor curso de economía es el de introducción. Una vez que haya entrado este nuevo y extraño jardín de ideas, el mundo nunca será igual. Y cuando dentro de unos años recuerde la experiencia, incluso lo que no entendía mucho entonces habrá madurado claramente." Paul Samuelson
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lunes, 1 de febrero de 2010
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